Una mañana cualquiera…

Siento otra vez esa sensación, como cada mañana, como una maldita enfermedad pegada a la piel.

No quiero levantarme por temor a encontrar tu dulce mirada en alguna calle de esta amarga y oscura ciudad. Levanto la cabeza y el cielo está gris, las nubes lloran tu ausencia, como la noche antes lo había hecho yo.

Ahora todo ha cambiado, camino distraída mirando los escaparates, observando perfiles que no me gustan. Las tristes secuelas pasadas sumergidas en alcohol se marchitan  en mi piel. Y aunque me lave la cara, la suciedad permanece: ‘el triste y  doloroso recuerdo de heridas lavadas en alcohol’. Pero ya ha salido el sol, y es hora de seguir, de seguir mi camino.

Los relojes parecen haberse parado últimamente. No importa cuanto pase, el dolor perdura. Sin embargo, sé que aún le quiero. A veces espero que aparezca, que cruce la esquina, al menos sólo durante un pequeño instante, para recoger la esencia de su tacto, sólo durante un segundo.

Huellas de la noche en vela permanecen pegadas a la acera. El mundo es más pequeño cuando quién amas no camina a tu lado. Los coches pasan mudos ante mi pena, como en una marcha de condolencia.

Me acerco a su casa, y aún siento su aroma. Imagino sus brillantes ojos reflejados en la ventana, y sonrió sin motivo aparente para la señora que pasea a su perro. Me armo de un valor ya inexistente para llamar a su puerta. No puedo, me repito una y otra vez mientras la señora del perro me mira con aburrimiento. Y golpeo, golpeo con mis nudillos con toda la intensidad del mundo.

Y el dolor empieza a doler, acaricio con firmeza lo que queda de mi piel y llena de perdones que no había expresado, se lo cuento a la puerta, que sólo deseo, besarle y echarme a sus brazos. Pero no importa, pues es sábado, y él se ha marchado. Se ha ido para no volver.

Debo comenzar mi camino sin él, debo rehacer mi vida sin él, y recomponerme de este sufrimiento que no me deja vivir. Debo dejar el pesimismo a un lado, y volver a retomar aquel positivismo que tanto me caracterizaba en el pasado. Debo luchar por mi futuro, un futuro diferente, un futuro sin él.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s